Efectos de las drogas en el feto y el niño

Efectos de las drogas en el feto y el niño

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Adicciones, efecto de las drogas en el feto y el niño

Adicciones, efecto de las drogas en el feto y el niño

Las sustancias psicoactivas atraviesan la placenta y pueden influir en el desarrollo del feto, directa e indirectamente a través de varias vías fisiopatológicas. La exposición a drogas durante la primera mitad de la gestación afecta procesos relacionados con citogénesis e histogénesis, mientras que los efectos durante la segunda mitad se relacionan con el crecimiento y diferenciación del cerebro (proliferación y migración neuronal, proyección axonal, sinaptogénesis y apoptosis). Los efectos de la exposición prenatal a drogas dependen de la intersección del tipo y cantidad de droga, del momento y región del cerebro en el que ocurre la exposición y de si la acción de la droga ocurre en el período crítico del desarrollo, en el que la estructura o circuito cerebral es sensible a los efectos de esa sustancia.

Los efectos teratogénicos de las drogas pueden ser directos o indirectos. Los directos incluyen alteraciones en el desarrollo de sistemas de neurotransmisores y neuromoduladores, muchos de los cuales están presentes durante la embriogénesis temprana y tienen efectos, más adelante, sobre el desarrollo cerebral del feto. Los efectos indirectos pueden deberse a variaciones producidas por las drogas en la fisiología materna y el funcionamiento de la placenta. Por ejemplo, efectos vasoconstrictores en útero y placenta o efectos anoréxicos pueden explicar, el retardo en el crecimiento intrauterino visto en drogas como nicotina y cocaína.

La programación fetal es una teoría que ha ido ganando consideración en los últimos años para explicar la relación entre eventos adversos que ocurren en el útero (ej. exposición a drogas, estrés, nutrición inapropiada) y mayor vulnerabilidad para problemas médicos, de comportamiento o psiquiátricos a través de la vida de la persona. La programación fetal, originalmente conocida como Hipótesis de Barker u orígenes fetales de la enfermedad del adulto, asume que factores no genéticos, como condiciones intrauterinas desfavorables, pueden a través de mecanismos epigenéticos organizar sistemas, o producir cambios fisiológicos y de comportamiento que interrumpen el funcionamiento normal del feto. En el caso de las drogas, los estudios en animales y humanos sugieren que las drogas actúan como estresantes del ambiente uterino alterando la expresión de genes involucrados en el funcionamiento de sistemas como el neuroendocrino (eje Hipotálamo Hipofisiario, Adrenal, HPA), autonómico e inmune. Estos cambios que son considerados adaptativos para ese momento, pueden al mismo tiempo programar dichos sistemas en forma que pueden no ser adaptativos para retos que el individuo tiene que afrontar más tarde en la vida.

Estos cambios son llamados epigenéticos, es decir alteraciones en la expresión genética debidos a cambios en el ADN (metilación del ADN, modificación de histonas) que no incluyen cambios en la secuencia de los aminoácidos del ADN (Ácido desoxiribonucleico).

También hay evidencia de la interacción entre la exposición prenatal a drogas y el estado psicosocial de la madre, por ejemplo, los efectos de la exposición prenatal al tabaco pueden ser mayores si el nivel de estrés de la madre es muy alto. Los efectos prenatales también están determinados por el sexo del feto. Por último, para que ocurran los efectos adversos inducidos por la exposición a las drogas se combinan genotipos maternos y fetales que son susceptibles a las drogas.

Independientemente de los mecanismos de daño y de la interacción con otros factores que pueden afectar el desarrollo del feto y el niño, se acepta que si el ambiente extrauterino no es consistente y apropiado, los niños expuestos a sustancias durante el embarazo tienen un mayor riesgo biológico que los hace más vulnerables para problemas del desarrollo, emocional y académico.

(…) es importante considerar que el recién nacido expuesto a drogas puede presentar problemas en 4 áreas principales: problemas como prematuridad, bajo peso al nacer; síndrome de abstinencia neonatal; problemas neurocomportamentales y de desregulación no asociados a síndrome de abstinencia; problemas morfológicos o estructurales (ej.: malformaciones cráneo faciales como las que se observan en el síndrome alcohólico fetal y alteraciones estructurales que se identifican con métodos de resonancia magnética).

Los efectos de la exposición prenatal a drogas vistos en lactantes, preescolares, niños de edad escolar o adolescentes son múltiples y cubren problemas del desarrollo (lenguaje, motricidad, atención), comportamiento, problemas de aprendizaje y psiquiátricos; sin embargo, los problemas de cada niño expuesto a drogas son individuales y van desde alteraciones muy sutiles o no detectables, hasta incapacidades que afectan el desempeño social con incapacidad mental severa, como en algunos casos de síndrome alcohólico fetal. La manifestación de estos problemas depende de factores genéticos y epigenéticos del niño, y de su entorno social.

Bibliografía:

Vélez M, Janson Lauren. Drogas y embarazo. En: Velásquez E, Olaya A, Castaño G, Castro S, editores. Adicciones: aspectos clínicos y psicosociales, tratamiento y prevención. Medellín: Fondo Editorial CIB; 2014. 601-9

Imagen tomada de: www.reproduccionasistida.org

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