Sedantes, hipnóticos y ansiolíticos: trastornos mentales y del comportamiento por sedantes hipnóticos y ansiolíticos. DMS-IV TR

Sedantes, hipnóticos y ansiolíticos: trastornos mentales y del comportamiento por sedantes hipnóticos y ansiolíticos. DMS-IV TR

in Novedades

Librería médica Fondo Editorial CIB: Adicciones, aspectos clínicos y psicosociales, tratamiento y prevención. Recepto GABA

Librería médica Fondo Editorial CIB: Adicciones, aspectos clínicos y psicosociales, tratamiento y prevención. Receptor GABA

De acuerdo con la clasificación de trastornos Mentales y del comportamiento DSM-IV TR, los trastornos debidos al consumo de sedantes, hipnóticos o ansiolíticos son:

a. Dependencia.
b. Abuso.
c. Trastornos Inducidos por sedantes hipnóticos o ansiolíticos, los cuales son (Especificar si el inicio fue durante la intoxicación o la abstinencia):
     a. Intoxicación.
     b. Delirium por intoxicación.
     c. Abstinencia.
     d. Delirium por abstinencias.
     e. Trastorno amnésico persistente inducido.
     f. Demencia persistente inducida.
     g. Trastorno psicótico inducido con             ideas delirantes.
     h. Trastorno psicótico inducido con alucinaciones.
     i. Trastorno del estado de ánimo inducido.
     j. Trastorno de ansiedad inducido.
     k. Trastorno sexual inducido.
     l. Trastorno de sueño inducido.
     m. Trastorno no especificado inducido.

Abuso y dependencia
Como se explica en el capítulo de neurobiología del presente libro, las BDZ, BBT y otros hipnóticos comparten el efecto reforzador, en el sistema de recompensa cerebral como uno de los mecanismos principales dentro de la neurobiología de la adicción, al igual que todas las sustancias de abuso; un incremento de dopamina en el núcleo accumbens (NAc) lleva a un refuerzo positivo y éste a la repetición del consumo, el aumento de la dopamina y el refuerzo se producen no sólo cuando hay consumo de la sustancia sino cuando hay predicción de la misma; considerando esto, los reforzadores aumentan la frecuencia de las conductas de búsqueda, “drug seeking behaviours”.

Dentro de las características asociadas a la adicción o dependencia están la compulsión de búsqueda y consumo, la pérdida de control y la presencia de un estado emocional negativo ante la imposibilidad de consumir que hace parte de la abstinencia.

Tolerancia. En el fenómeno de la dependencia tiene gran importancia el fenómeno de la tolerancia, o disminución del efecto con la misma cantidad de sustancia ingerida, luego del consumo por un período de la sustancia; la tolerancia se debe a cambios en la densidad de receptores y alteraciones estructurales, como disminución de éstos
o regulación a la baja, down regulation y menor sensibilidad por lo que se debe aumentar la dosis para conseguir el mismo efecto.

Tolerancia cruzada. El alcohol y todos los fármacos de esta clase, producen tolerancia cruzada, o sea mayor tolerancia y necesidad de dosis mayores cuando se usan otras sustancias sedantes; además, sus efectos se suman, con dichos fármacos se puede desarrollar tolerancia física y psicológica asociándose a síntomas de abstinencia.

Síndrome de abstinencia de benzodiacepinas 
Suspender las BDZ es muy difícil luego de una semana o más de usar aún la dosis terapéutica, la dificultad es mayor a mayor duración y cantidad de consumo, la suspensión así sea de una sola dosis a las horas en que usualmente toma la BDZ, ocasiona síntomas de abstinencia cómo ansiedad, malestar, necesidad desesperada de la sustancia, entre otros; además de los síntomas de abstinencia se pueden presentar los siguientes fenómenos: recurrencia, la cual es la reaparición de los síntomas originales que ocasionaron el tratamiento y rebote, que es un retorno transitorio y de mayor intensidad de los síntomas previos a la toma del medicamento y aparecen casi inmediatamente tras la suspensión.

El síndrome de abstinencia puede ser leve moderado y severo; síntomas leves son aumento de las ansiedad, insomnio, cefaleas, irritabilidad, temblor, naúseas, anorexia, palpitaciones, miedo, entre otros; con la suspensión brusca de dosis altas, hay alteraciones más severas del comportamiento como irritabilidad y la presencia de síntomas y signos explicados por un estado hiper catecolaminérgico con: disautonomía, diaforesis, confusión, delirium, cefalea mialgias, contracciones musculares, fasciculaciones, ideas paranoides, desrealización, despersonalización, agitación, convulsiones y en raros casos catatonia.

Manejo de la dependencia y abstinencia a sedantes
En la práctica médica diaria hay varios escenarios donde se utilizan dosis altas de benzodiacepinas por períodos prolongados como en las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI), debe tomarse especial cuidado para no suspender la medicación en forma súbita, luego de una semana de uso, debe suspenderse en forma progresiva por el riesgo de
abstinencia, todo el personal de salud debe conocer los signos y síntomas asociados a la abstinencia y detectarlos oportunamente.

Debe recurrirse además a terapias no farmacológicas donde hay que involucrar terapia conductual, técnicas de relajación y medidas de higiene del sueño (ver tabla 44-2, adquiere el libro Adicciones, aspectos clínicos y psicosociales, tratamiento y prevención).

Para el manejo de la abstinencia y dependencia a largo plazo de los hipnosedantes, pueden sustituirse inicialmente por benzodiacepinas de larga acción, como el clonazepam, oxazepam, agonistas alfa dos, como clonidina y dexmetomidina así como también anticonvulsivantes como el ácido valproico y antidepresivos como la mirtazapina.

SOBREDOSIS DE BENZODIACEPINAS

Los pacientes pueden tomar una sobredosis accidental o intencionalmente con propósito de cometer suicidio o de olvidarse de sus problemas, al tomar dosis altas o al mezclar las BDZ con otras sustancias, a diferencia de los barbitúricos y las sustancias tipo barbitúricos que obnubilan más rápido la conciencia y pueden ser más letales, las BDZ tienen un mayor nivel de seguridad; la relación de la dosis letal con la dosis eficaz es de alrededor de 200 veces a 1 la dosis terapéutica, debido a menor depresión
respiratoria por parte de las BDZ.

Aun dosis excesivas (más de 2 g) en intentos de suicidio, los síntomas iniciales son sólo somnolencia, letargo, ataxia, cierta confusión y depresión leve de los signos vitales del usuario, el cuadro es mucho más grave y rápido, si se combina una sobredosis de benzodiacepinas con otras sustancias sedantes o hipnóticas, como el alcohol, en tales casos, pequeñas dosis de benzodiacepinas pueden causar la muerte.

El flumazenil (Romazicon®), ha reducido la letalidad de las BDZ, por su uso en urgencias para revertir la sedación.

SOBREDOSIS DE BARBITÚRICOS

Los barbitúricos son letales cuando se toman en sobredosis debido a que inducen depresión respiratoria, además de los intentos de suicidio, son comunes las sobredosis accidentales o intencionales, por el estrecho margen entre dosis terapéutica y letal y la rápida obnubilación de la conciencia. La sobredosis de barbitúricos se caracteriza por la presentación de coma, paro respiratorio, colapso cardiovascular, estupor y muerte.

Un problema adicional con varios de los sedantes-hipnóticos es, que con el uso regular, puede ocurrir una tolerancia a los efectos terapéuticos y otros efectos de las drogas, pero no al paro respiratorio; la toxicidad y la sobredosis pueden ocurrir con sólo un pequeño aumento de dosis usual.

Bibliografía:

Navarro M, Rafael. Sedantes, hipnóticos y ansiolíticos. En: Velásquez E, Olaya A, Castaño G, Castro S, editores. Adicciones: aspectos clínicos y psicosociales, tratamiento y prevención. Medellín: Fondo Editorial CIB; 2014. 451-62

Publicar un comentario